

textoPrólogotexto
En el año 2009, el viejo hombre de la máxima casa de estudios, maestro y traductor de la Eneida, consiguió rescatar de un antiguo recinto las más grandes sentencias, escritas, asegura el Dr. Rubén Bonifaz, por algún sabio de inicios de siglo. Se trata de un manuscrito, redactado a máquina, que no tiene título alguno, pero el maestro afirma que, probable o seguramente, se pudieron haber llamado: Enseñanzas irrefutables de un sabio metalero, que, primero, prófugo del hado, escribió estas sentencias o enseñanzas para instruir a otros metaleros,


poemaPara el Dr. Rubén Bonifaz Nuño, poeta y traductor de la Eneida y otras obras clásicaspoema
Vertiste en polvo la mayor palabra,
Volviste extraña cervantina lengua; Volcaste a un tiempo las raíces claras
Y heriste a fondo certeras palabras.
Ovidio en vida te abofetearía; Horacio excelso ni te miraría; Virgilio, el vate, se complacería Con ver tu obra igual de destruida.
Mas unos pocos alaban su nombre, Sus traducciones de las grandes obras,
Su arduo esfuerzo por romper el orden
De la magn
--
"Para que me recuerde (...) para que la abra y mire en el espejo esos ojos, esa boca. Puede ser que entienda, mirándose, que no es posible vivir sin usted" Juan Carlos Onetti
--
"Para que me recuerde (...) para que la abra y mire en el espejo esos ojos, esa boca. Puede ser que entienda, mirándose, que no es posible vivir sin usted" Juan Carlos Onetti
--
"Para que me recuerde (...) para que la abra y mire en el espejo esos ojos, esa boca. Puede ser que entienda, mirándose, que no es posible vivir sin usted" Juan Carlos Onetti
--
¿Somos el recuerdo de alguien que nos está olvidando?
--
¿Somos el recuerdo de alguien que nos está olvidando?
Previous PageNext Page